viernes, 18 de marzo de 2016

Quinientos Treinta y Tres

Hace 3 meses planificaba las que serían 
nuestras primeras vacaciones con hijo. 
Iba al supermercado y llenaba el carro, 
me preocupaba por la plata pero no me 
desvelaba. 
Mi mayor preocupación era encontrar el 
jardín infantil ideal, criar una persona de bien, 
tener contentos a mis hombres, no dormir 
tan sola los fines de semana; tener pronto mi 
propia casa y me preguntaba en que sería mejor 
trabajar, una vez que el niño entrara a clases.

Hoy... tengo $533 pesos en mi cuenta, voy al 
supermercado mayorista, puse a mi hijo en 
el jardín más cercano a casa y lejano a mi ideal, 
busco desesperadamente un trabajo que no me 
desaparezca de la vida de mi hijo y mi mayor 
preocupación, además de alcanzar a llegar a fin 
de mes, es que él no se de cuenta que me 
derrumbo a ratos... 
que siga siendo infinitamente felíz y que siga 
creyendo que la vida es hermosa.